jueves, 12 de febrero de 2009

Un Enemigo del Pueblo

Hace poco leí una obra de Ibsen, un importante dramaturgo noruego del siglo XIX, llamada 'Un Enemigo del Pueblo'. En principio, para una persona que se considera anarquista, una afirmación del tipo 'las mayorías nunca tienen razón', puede ser considerada como una apología del vanguardismo, eso de que debe haber gente que haga de punta de lanza de la revolución, llevando tras de sí a las perdidas masas, 'la mayoría compacta'. Nada más lejos de la realidad.
Me di cuenta de esto leyendo a Emma Goldman. Emma Goldman se enamoró de las obras de Ibsen (igual que me había pasado a mí, aún viendo ese regusto 'vanguardista' en ellas). El caso es que lo que viene a proponer, es que las masas están siendo influídas por políticos y medios de comunicación (en el S. XIX eran los periódicos), que diciendo que velan por el bien del pueblo y de las mayorías, resultan velar por los intereses económicos de unos pocos, y que estas minorías deben formarse para evitar caer en eso, para que se produzca el cambio social, y dejen de estar a merced de esos líderes y medios de comunicación (¡Esto era en el siglo XIX!).
Es una lección que no sólo debemos llevar a la práctica difundiendo la idea de que hay que formarse, sino que debemos, nosotros mismos, formarnos para poder luchar. A veces se nos llena la boca diciendo millones de cosas que debemos hacer contra tal y contra cual, ser antinosequé, y que cosas como la globalización y el capitalismo son malos. Esta estrategia, como ya sabían los que vinieron antes de nosotros, es al menos insuficiente, cuando no contraproducente. No podemos luchar sin saber por qué luchamos y contra qué, con unos principios, tácticas y finalidades claros, y teniendo en cuenta que una de las principales labores que tenemos, es mostrar que ahora mismo, las mayorías descansan en viejas y caducas mentiras. La palabra debe ser nuestro principal arma, y no un mero apoyo a acciones que, por ser incapaces por sí mismas de cambiar un ápice a esas mayorías desinformadas y manipuladas, son incapaces de conducirnos a la revolución.
Otra cosa, ya para finalizar, que llama la atención del libro 'Un Enemigo del Pueblo', es como acaba el Dr. Stockmann. Y es que las luchas no son divertidas, y aunque si no podemos bailar, esta no debería ser nuestra Revolución, la Revolución no es un baile. Como bien decía Stockmann en este libro: 'Nunca lleves tus mejores pantalones cuando salgas a luchar por la paz y la libertad'.

3 comentarios:

Anónimo dijo...

interesante esto que nos cuentas, ya tengo un libro mas para leer ;). salud y acierto !

anarko dijo...

siento que mi idea de union no te convenza la verdad como bien digo en otros de mis blog no intento convencer solo intentar unir fuerzas no es obligatorio ser fanatico de mis ideas de las cuales me puedo equivocar . de todas formas te sigo invitando a pasarte y recoger la informacion que te interese y siento disscernir en algunas ideas pero reitero mi invitacion sigue adelante

Juventudes Anarquistas Cartagena dijo...

Muy bueno, intentaré leer algo pues además acabo de leer a Emma.
Gracias por éste rinconcito compañero.

Saludos libertarios.